
En el Cantábrico, como en el resto de las costas españolas, están muy sensibles con el tema de la ley de costas, que va a desmoronar la vida de muchas personas, que va a crear paro. Si se lleva a cabo esta ley, muchas personas que trabajan y viven de establecimientos situados en los límites de la demolición, van a quedarse sin trabajo. Y nos preguntamos todos, o casi todos, ¿es razonable que en un momento de crisis se provoque más paro por una ley incomprensible?¿a quién puede beneficiar todo esto?.
Conozco un hotel en Castro Urdiales, el Miramar, situado en una playa preciosa, que es posible que sea demolido si alguien con cabeza no lo impide. No es justo tirar por la borda el trabajo de una vida entera que con esfuerzo y sacrificio ha conseguido levantar una obra importante, querida y valorada por todos. ¿Qué daño hace este hotel en esta playa? Creemos que ninguno, por el contrario es un privilegio poder contemplar el mar desde sus habitaciones, tampoco perjudica el entorno ni daña a la vista, como dañan otras edificaciones muy cerca, ni es un atentado contra la naturaleza. No creo que sea el momento de llevar a cabo una ley, que ha esperado muchos años y puede esperar otros más.
¡Señores gobernantes! que hay cosas más importantes por resolver: EL PARO POR EJEMPLO. Solucionen primero lo grave y urgente y después ya veremos cómo arreglar el resto. Aúnen esfuerzos para que no se les vaya la fuerza por la boca y dediquénse a lo importante "a discurrir cómo sacarnos de esta crisis".
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