miércoles, 15 de mayo de 2019

Hubieran sido 85 años un "no cumpleaños más"

Hace tiempo que no escribo de ti, lo que no quiere decir que no te recuerde. Hoy hubieras cumplido 85 años, pero el destino quiso que te fueras con 46.  A menudo pienso que mi vida hubiera sido muy diferente si no te hubieras ido tan pronto. Una madre es una madre y se le necesita siempre y yo te he necesitado a menudo, pero no estabas allí. Sabes que cada día hablo contigo o pienso en ti, recordando tantos momentos entrañables.
A menudo te veo en aquella mesa camilla que teníamos en el comedor junto a la ventana, donde guardabas tus cosas de costura y donde pasabas tantas horas cosiendo para nosotros nueve. Cuando te fuiste no podía mirar aquella mesa y cuando pasaba por delante volvía la mirada hacia otro lado porque si la veía sin ti me echaba a llorar. Luego poco a poco volví a verte allí sentada, como si no te hubieras ido. Allí sentada sigues, cosiendo que te cose, hilvanando los dobladillos, ajustando una cintura, encarando una falda. Todavía recuerdo que cuando me probabas un vestido siempre me decías que metiera la tripa y cuando me pinchabas sin querer con un alfiler porque me movía, me decías que para presumir había que sufrir. 
Recuerdo cuando me enseñaste a hacer la primera tortilla, el primer arroz, las primeras croquetas. Recuerdo cuando me decías que yo era una segunda madre para mis hermanos. Por suerte o por desgracia ellos nunca me vieron así. 
Recuerdo que cuando íbamos de compras en verano nos parábamos en un kiosco a tomarnos una limonada granizada; siempre me
hacía más ilusión la limonada que las compras. 
Son tantas las cosas que me vienen a la cabeza que estaría escribiendo un día entero. 
Hoy quería volver a escribirte algo para felicitarte por  tu "no cumpleaños"y para decirte que te sigo echando de menos, que tantos tumbos que he dado en mi vida hubieran sido menos si no te hubieras ido tan pronto. 

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viernes, 3 de mayo de 2019

Décimo aniversario de la feria de primavera de Biescas

Hace diez años escribí en mi blog refiriéndome a primera feria de primavera de Biescas

La semilla está sembrada, ahora sólo queda regarla para que crezca y pueda abarcar mucho más, para que en  el futuro, este pueblo entero se convierta en un recinto ferial durante un fin de semana, con todas sus plazas engalanadas con las mejores flores y con la participación de muchas más empresas de este gremio.



Han pasado diez años y el devenir de la vida ha ido por derroteros con los que no contábamos. José Luis Floría, promotor e ideador de la feria de primavera de Biescas, falleció en el 2011 por lo que no ha podido ver la evolución que ha tenido la misma en estos años. 
Todavía le recuerdo con sus apuntes y sus hojas, pensando y dando vueltas a todos los detalles de su proyecto. Un proyecto que llevó a cabo la asociación de empresarios de la localidad, para posteriormente dejarlo en manos del ayuntamiento. 

José Luis estuvo preparando la feria desde dos años antes a su celebración, dedicándole horas y esfuerzo. Lo que nadie sabe es que ideó también una segunda fase de la feria, con otras características que en la primera edición no pudieron  llevarse a cabo. El pensaba que los proyectos tienen que evolucionar y así lo había plasmado en sus apuntes, que todavía conservo. 
Y éste proyecto ha evolucionado, aunque no como él hubiera pensado ni querido. Las circunstancias  y una dirección más o menos aceptable,  son las que han dirigido la evolución de la feria. Aunque me gustaría que algún día el proyecto que él ideo, llegara a  ser lo que pensó y lo que proyectó en su día. 
La frase inicial de este post en un resumen, que escribí hace diez años, del proyecto total de la feria de primavera. Hace años que no la visito, pero siguiendo su evolución mucho me temo que queda todavía mucho para que este proyecto llegue a su fin. 
Pero pase lo que pase con la feria de ahora en adelante, seguro que José Luis estaría orgulloso, aunque no haya llegado a donde él pensó. Tiempo al tiempo. 

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jueves, 28 de marzo de 2019

Adelantando horarios una vez más

Con esto del cambio de la hora va a pasar como con la lluvia, que nunca cae a gusto de todos. Porque están igualados (según dicen no sé qué estadísticas) los que prefieren el horario de verano y los que prefieren el del invierno. 
Claro, es muy bonito que en las estaciones con mejor temperatura se haga de noche más tarde por aquello de tener más tiempo para disfrutar del tiempo al aire libre con más luz, pero ¿nos hemos parado a pensar que si nos decantamos por  el horario de verano, en según que época del año estemos  se hará de día entre las nueve y las diez de la mañana, según vivas en el este o en el oeste de la península?.
Qué quieres que te diga, que yo para salir de paseo no me importa la luz ni me hace falta, pero prefiero que por la mañana se haga de día más temprano, por aquello de que la luz anima y cuanto antes nos anime, mejor. Si fuera niño me molestaría bastante tener que ir al colegio todavía de noche, que si sumamos la oscuridad al frío no te digo nada, además de que con oscuridad  todavía es más baja la temperatura.
Se ha retrasado al 2021 la toma de la decisión de lo que se hará finalmente y por si no nos preguntan, aquí dejo mi opinión, un voto para el horario de invierno. 
O en  cualquier caso ¿no se podría tomar una decisión salomónica y dejar la cosa como está? Total ya nos hemos acostumbrado a este ir y venir de la horas, que cada año nos desmontan la rutina para adelantarla o retrasarla en base no se sabe bien qué, porque lo de ahorro que se lo cree ni Rita la cantaora.

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viernes, 22 de marzo de 2019

Mañana 23 de Marzo....un no cumpleaños más....

El 23 de marzo cumpliría 61 años, pero como sabéis se marchó con 53 y yo aunque no soy dada a celebrar fechas, hoy me ha dado por escribir, mientras escucho a Rod Stewart,  y he visto en el reloj del escritorio del ordenador que mañana estamos a 23. El subconsciente me ha traicionado, porque la música de  Rod Stewart nos acompañó muchos momentos e inconscientemente algo dentro de mí me ha impulsado a encender el ordenador y buscar el repertorio en la carpeta de música. No es lo mismo porque él ya no está y una parte de mi no ha superado que así sea, por eso de vez en cuando vuelvo a escuchar nuestras canciones mientras le añoro acariciando su fotografía. 
     Pero como a él no le gustaban los dramas no me voy a poner dramática. Pero quería recordarle en este su no cumpleaños reviviendo esos momentos tan felices que compartimos, gracias a los que sigo en pie todavía; cuando por primera vez me invitó a cenar patatas  con huevo frito y después nos dimos un baño a la luz de la luna, a pesar de que era junio y en el Pirineo hace fresquito todavía; cuando nos acorralaron unas vacas en el puerto de Biescas porque nos confundieron con los que les llevaban sal; cuando un mes de febrero se empeñó en que subiéramos al monte con el lada y nos quedamos atascados en la nieve, él en lugar de preocuparse abrió el capó del vehículo y sacó una botella de cava y dos copas, me había preparado esa bonita sorpresa; cuando en vacaciones recorrimos toda la costa española; cuando disfrutábamos mientras trabajábamos, porque mira que lo pasábamos bien; cuando me animaba a escribir; cuando me dio la rosa el día de nuestra boda. Hay tantos "cuandos" que no terminaría en un día entero.
      Él era así y así le recuerdo. Así le sigo echando de menos, aunque pase el tiempo, porque la huella que dejó en mí no se borrará nunca. Y mientras le "no felicito" por su "no cumpleaños" de nuevo vuelvo a tararear nuestra canción en un "no cumpleaños más"
     

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