domingo, 4 de noviembre de 2012

Que chula es mi Chula


Dicen que el perro es el ser más fiel sobre la tierra. Hace años tuve un perro, al que llamaba Marqués, de una raza incierta, una especie de mestizo entre lobo y pastor. Nadie me supo explicar entonces qué son los perros lobo, pero por lo que he podido leer, llaman así a perros mestizos de pastor alemán cruzados con cualquier otra raza. Marqués era un perro fiel y, aunque éramos muchos en casa,yo era su ama, por algo le cuidaba, le daba de comer, le paseaba (bueno, cuando creció era él quien me paseaba a mí) . De cachorro, que me cabía en  la palma de la mano, dormía en mi cama en una esquinita entre cojines, para que no cayera al suelo, pero cuando creció y le tuve que bajar de mi cama, se buscó su propio rincón en el pasillo junto  a mi puerta. Desde ese momento era  mi guardián  y ninguno de mis hermanos podía entrar en mi habitación sin su "permiso". No sé cuanto tenía  de lobo, pero algunas noches aullaba en sueños. Recuerdo una noche de final de año, que uno de mis hermanos se acercó a mi habitación para coger prestado un cigarro, y cuando abrió la puerta, Marqués se despertó y le gruñó de tal manera que se le quitaron las  ganas de fumar. 
Han pasado más de treinta años de aquello, y ya hacía tiempo que me estaba planteando tener perro de nuevo. Así que cuando me trajeron a Chula para que la viera, no tuve valor de desprenderme de ella y me la quedé  en casa. De esto  hace algo más de un mes. 
Ahora tiene algo más de dos meses y medio y aunque el planteamiento inicial era tenerla en la terraza, me hacía duelo y desde que ha refrescado está la mayor parte del tiempo dentro de casa;  la terraza para los ratos  de sol o cuando no estamos (si no llueve).
Le hemos puesto Chula porque es muy chula y muy lista, aprende rápido. Es cariñosa y se vuelve loca de contenta cuando le hacemos carantoñas. Ya se ha escogido sus rincones, siempre encima de un cojín (no es nada tonta ) y comienza a conocer nuestros movimientos, sobre todo los de la hora de las comidas. Ya la hemos vacunado y la hemos empezado a sacar a la calle, donde disfruta mucho. 
Tengo que reconocer que nos ha cambiado la vida, su presencia llena espacios y momentos y aunque da algo de trabajo es bonito tenerla en casa. Cuando crezca me la llevaré al monte para que me haga compañía y nos  daremos buenas caminatas.  No he dicho que Chula es mestiza de pastor alemán y pastor belga, o sea que será una gran  andadora. 
Como todos los cachorros hace travesuras pero ya va aprendiendo que las plantas no se comen, al menos las de la  terraza, aunque por si acaso las he quitado de su alcance. Le encantan las zapatillas y los calcetines, así que su juguete preferido son unas chanclas viejas. Bueno seguiremos hablando de Chula espero que por mucho tiempo. Ahora está dormida en su cojín, pero si  me levanto abrirá un ojo, levantará la oreja izquierda y observará por si ha llegado la hora de su galleta......Pero se la  tendrá que ganar.....

1 comentario:

José Angel García Landa dijo...

Tiene pihntas la cosa de que os vais a hacer grandes amigas, si no lo sois ya. Es majisima!