lunes, 25 de marzo de 2013

Había una vez un paso

Y digo bien "había" porque había una vez un paso hacia la senda que lleva a la casita de las brujas, que ha dejado de existir.  A no ser que sepas saltar un quitamiedos, hablando coloquialmente, que han colocado a lo largo de la carretera que sale de Biescas dirección Gavín y que tapa el paso que muchos utilizábamos para acceder a dicha senda, de mala manera podrás pasar al otro lado. Ahora no nos quedará más remedio, si queremos hacer esta excursión, que andar por la carretera desde Biescas, con el consiguiente peligro que supone algunos días transitar por allí, ya que, como todos sabéis, hay una zona de curvas un poco peligrosas para ir andando, principalmente los fines de semana y en temporada alta.
Ya que nadie cayó en la cuenta de no inhabilitar dicho paso, tendremos que apañárnoslas cada cual para ir por donde mejor podamos a dicho lugar. O bien por la carretera jugándonosla o bien levantando bastante la pierna, pero bastante bastante, para saltar el obstáculo que desde hace poco nos impide un acceso normal al camino de la casita de las brujas. 
Esta mañana había pensado ir hasta allí y me he encontrado con la sorpresa. Claro, no he podido cruzar al otro lado de la carretera, donde se encuentra el acceso, no porque no pueda saltar el quitamiedos, sino porque como me acompañaba Chula, mi perra, no era plan de cogerla en brazos, que pesa ya más de veinte kilos y además  no se iba a dejar. Chula sabe saltar pero a ver cómo le explicaba yo que cogiera carrerilla para poder saltar este quitamiedos.
A partir de ahora si queremos ir a dicho lugar sin correr peligro no nos quedará más opción que ir primero a Gavín por el camino del cementerio y desde allí acceder a a la pista donde más arriba se coge la senda que baja a la casita, ruta doble de  larga por supuesto. O también podemos ir por la pista que lleva a Santa Elena, y más  tarde torcer a la derecha hacia la pista de Iguarra, donde más arriba, volviendo a torcer a la derecha hay otra senda que baja a la casita, bastante más larga también. O ¿por qué no? podemos ir en helicóptero y tirarnos encima de la casita, mucho más corto pero mucho más caro.
 En fin, posibilidades hay para todos los gustos, pero nos han hecho una faena colocando el quitamiedos por el acceso más transitado para poder realizar esta excursión. 
En uno de los extremos del barranco a la altura de la carretera hay incluso un icono pintado de amarillo para señalar que por allí pasa la ruta de las bicicletas, que si lo vieron los de las obras públicas, ya podían haber pensado que estaba allí por algo, porque a partir de ahora los de las bicicletas de alta montaña lo van a tener también un poco complicado para pasar, saltando el quitamiedos con la bici al hombro.

Difícil lo tenemos sí,  porque acabo de caer en la cuenta de que si saltamos el quitamiedos y llega a oídos de la benemérita, igual nos ponen una multa por acceder a la calzada por un sitio prohibido. Bueno cada cual que haga lo que quiera, yo ya os he avisado, a ver si los de obras públicas se enteran y hacen algo, que nada les costaba poner un acceso para que podamos pasar. 
Aunque claro como nunca llueve a gusto de todos será difícil. Porque si el motivo de ese quitamiedos no es la seguridad vial, sino que no puedan bajar los jabalíes o subir las vacas, entonces ya me callo. Como veréis he pensado en todo, no sé si se me escapa algo y si es así, seguro que hay alguno/a que me lo dirá pronto. 
Hasta otro día y que usted lo salte bien.


1 comentario:

FERNANDO LARROSA LANAU dijo...

Buenos días Sofía;

Comentarte, que el pasado viernes se redacto un escrito y se hicieron fotos de este quitamiedos que todos por sorpresa nos hemos encontrado, desde el Ayuntamiento de Biescas.
Me comentan, que hoy mismo lunes, en el correo, sale la reclamación a la administración correspondiente realizada por el Alcalde.
Espero se solucione pronto.