martes, 14 de abril de 2009

Un cadáver en la nevera (relatos)

Camina por mitad de la calzada, sin importarle nada de lo que hay a su alrededor. Está amaneciendo y la tenue luz de la mañana parece mitigar un poco el dolor de las horas que acaba de vivir. Cuando le llamaron horas antes, el mundo se hundió bajo sus pies. ¡Dios mío, que no sea él! _se repetía una y otra vez_ con la esperanza de que hubiera algún error en aquella llamada. Y mientras conducía en dirección al hospital comarcal, se decía a si misma que no podía ser él. Le había dejado el día de antes, con la misma vitalidad de todas las mañanas.¡Cómo iba a estar muerto horas más tarde!¡no podía ser!.
Pero cuando llegó al hospital y comenzó a recorrer aquel interminable pasillo, como si su esperanza se hubiera desvanecido, sintió un escalofrío que le certificaba que aquello estaba empezando a pasar. El desfile de aquellas batas blancas, no hacía sino despertarle la conciencia para que de una vez por todas aceptara la realidad.Después de todo, podría ser él, quien yacía en aquel frío congelador. No había vuelto a saber nada desde que le dejó por la mañana en el aeropuerto y en esas horas podía haberle pasado cualquier cosa. Siguió caminando por el pasillo frío, que desprendía el olor a cloroformo de todos los pasillos de hospital y vio enfermeras que se apresuraban hacia la salita del fondo.Posiblemente alguien se les estaba yendo de las manos, igual que él, en el supuesto de que fuera él quien le aguardara inerte en aquella nevera de hospital.
Cuando finalmente llegó al depósito y la invitaron a entrar para el reconocimiento del cadáver, sus lágrimas dejaron de brotar de sus ojos, en un intento desesperado de no aceptar lo que estaba a punto de ocurrir. Le enseñaron sus documentos. Todo coincidía lamentablemente. Y cuando la enfermera corrió el compartimento donde estaba el cadáver y levantó la sábana para dejar al descubierto su rostro, ella le vio y salió de estampida de aquella sala. Sin saber cómo, se encontró en la calle y comenzó a caminar por mitad de la calzada.
Después de caminar largo rato, se detuvo y se sentó en el bordillo de un estanque. Respiró hondo y se secó las lágrimas de los ojos. Todavía le temblaban las piernas. _Tienes que serenarte_ se repetía una y otra vez. Cuando se hubo tranquilizado se dirigió a la casa que compartían ambos, se acercó al teléfono y, al descolgar el auricular, vio el resguardo que le habían dado en la comisaría el día de antes, cuando fueron a denunciar el robo de la cartera. Nunca hubiera imaginado que el robo de aquella cartera le produciría tanta alegría. Efectivamente....nunca lo hubiera imaginado.

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lunes, 13 de abril de 2009

Guardamos los cohetes

Las vacaciones de la Semana Santa han terminado y por hacer un balance diré que ha venido menos gente que otros años, y la gente que ha venido ha comido muchas pipas, a la vista de las cáscaras que alfombraban las calles del pueblo. Lejos ha quedado esa marea humana que nos visitaba otras veces y, aunque ha venido mucha gente, la cifra no tiene nada que ver con la de años anteriores.
La meteorología ha sido adversa y eso ha mantenido a la gente en sus casas, amén de los fallos eléctricos que tuvimos que sufrir desde la madrugada del sábado hasta bien entrado el día. Algunos locales tuvieron que cerrar por falta se suministro eléctrico. El viernes nevó algo y el frío fue acusado, acompañado de viento. La procesión tampoco no pudo salir. El Sábado, bastante gente regresó a sus hogares, lejos de aquí, donde seguramente tendrían suministro eléctrico y calor en sus casas, el Domingo solo quedaban los rezagados que se fueron marchando a lo largo del día y hoy Lunes han desaparecido los que quedaban. Las pistas de esquí no pudieron abrir dos días; uno por el mal tiempo; otro por los temas eléctricos antes mencionados.
Así que guardaremos los cohetes para echarlos en mejor ocasión.

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martes, 7 de abril de 2009

Rompida de la hora en Hijar

Ruta del tambor y del bombo
Con esta rompida de la hora en Hijar (Teruel) os dejo hasta la semana que viene.
Disfrutad del descanso estos días y aprovechad para hacer alguna buena obra.


A todos nos toca hacer el bien, pero todo el año, y digo a todos, incluida la Iglesia y quienes la gobiernan, que parece que están olvidando la enseñanza de Jesucristo, para quien las personas estaban por encima de los prejuicios. A veces me avergüenzo de ser católica. Cuando los ritos son más importantes que las personas, algo está pasando.....

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lunes, 6 de abril de 2009

Qués, un perro fiel

Se llamaba Marqués, aunque casi siempre le llamábamos Qués. Era un perro resultado de un cruce de un perro lobo y una perra pastora del Pirineo. Cuando nos lo dieron, con apenas unos días de vida, me cabía dentro de una mano. Y como yo era la que más tiempo le dedicaba, él me adoptó como ama y no se separaba de mi ni un instante.
Era negro, con algunas manchas blancas y a pesar de ser perro lobo, era cariñoso y sensible. Aunque es verdad que aullaba por las noches, cuando tenía pesadillas. Cuando llegamos a Zaragoza, tras un viaje en que no salió de mi mano, estaba algo asustado. Era normal, acababan de separarlo de su madre (y de no ser así le hubieran matado)y la echaba en falta todavía. al principio no quería la leche que le daba con el biberón, pero poco a poco se fue acostumbrando a ella y la aceptó finalmente.
Como estaba algo asustado los primeros días dormía a los pies de mi cama, sobre una esquina de la colcha, luego le hice un rincón en mi habitación y cuando se hizo mayor lo saqué de la habitación y dormía en el pasillo de casa. Cada noche, cuando yo me iba a dormir, me acompañaba hasta la habitación, yo le hacía unas carantoñas y luego cerraba la puerta;segundos más tarde escuchaba cómo se acomodaba en el suelo, justo al otro lado de mi puerta. Todavía recuerdo una noche de fin de año, cuando mi hermano mayor intentó abrir la puerta para cogerme un cigarro, y Qué se puso a gruñir impidiendo su entrada en mis dominios. Era un auténtico perro guardián, el butanero y el cartero le temían. Y cuando venía a casa algún desconocido teníamos que meterlo en otro cuarto, porque delimitaba su territorio con aullidos y ladridos. El resto del tiempo era un perro tranquilo, eso si, cuando comía nadie podía acercarse a él, porque volvía delimitar territorios y a ladrar, enseñando los dientes. Y estaba acostumbrado a comer de todo, lo mismo comía ensaladilla rusa, que lechuga, que bocaditos de nata, que le encantaban, es decir, comía lo mismo que nosotros, le habíamos acostumbrado a ello desde chiquitín.
Yo le sacaba a pasear todos los días, o mejor debería decir que él me sacaba a mí, porque no era yo la que tiraba de él, sino él quien tiraba de mi; se había hecho mayor y con apenas doce meses se me apoderaba. Al poco tiempo de cumplir el año, lo tuvimos que llevar a la casa de Jaca, donde tenía más espacio para sus movimientos y gozaba de más libertad. Pero allí se sentía solo y se escapaba a menudo, aunque siempre volvía a su caseta. Y como hay gente mala en todas partes, un buen día alguien, cuyo nombre no digo por respeto a sus descendientes, que no tuvieron nada que ver, llamó a la perrera y lo mandó matar. He vuelto a ver en varias ocasiones perros que se le parecen, es posible que sean descendientes suyos.
En aquella ocasión los operarios de la perrera de Jaca, cuando recibieron orden de matar a Qués, no se molestaron en averiguar si la persona que lo mandaba era el propietario, que no lo era. Si lo hubieran hecho es posible que Qués hubiera tenido mejor vida por muchos años, es posible que siguiera vivo ¡quién sabe!. Esperemos que estos operarios hagan ahora mejor su trabajo y se cercioren antes de cumplir ordenes de quienes no deben.
A veces, cuando veo sus fotos, todavía recuerdo cuando le enseñé a dar la patita, a abrir las puertas, a pedir pis, a sentarse, etc.....pero sobre todo recuerdo su fidelidad. Desde este blog le brindo este post a mi querido Qués, por los ratos divertidos que pasamos juntos.

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domingo, 5 de abril de 2009

La oscuridad de un pueblo pirenaico


Algunas calles de Biescas, permanecían ayer, noche del sábado, de esta guisa, de nuevo la amenaza de una avería se cernía sobre el pueblo. Qué mala suerte tenemos, que todas las averías luminarias se producen en fin de semana, cuando curiosamente hay más afluencia de visitantes. Éstos se empiezan a preocupar, por la cotidianidad de escenas de calles oscuras en el pueblo y comentan mucho, vaya que si comentan.

Éste es un tramo de la confluencia de las calles Mayor y Esperanza, ni una farola encendida. Podemos decir que si pudimos ver algo por esta zona fue debido a la iluminación de los establecimientos. Pero ¿qué pasará cuando estos establecimientos, hartos de solucionarle la papeleta al consistorio iluminando las calles con sus focos,decidan apagar dichos focos?¿cómo solucionaremos entonces la iluminación durante los frecuentes apagones a los que estamos sometidos?.

Este otro tramo de dicha zona estaba iluminado gracias a los focos de una taberna, las luces que se ven al fondo corresponden a la iluminación de un patio. Cuando este establecimiento cerró sus puertas y apagó las luces, la calle se quedó a oscuras totalmente.
De nuevo surge la pregunta ¿cómo, siendo este lugar una zona turística, cuidamos tan mal los servicios, dando una imagen tan nefasta?. ¿Terminaremos cargándonos el turismo? o ¿nos enteraremos de una vez, de que si somos enclave de turismo tenemos que cuidarlo mejor?.
Nadie está libre de averías, pero un sitio turístico ¿no tiene alguien de guardia para solucionar estos contratiempos?. ¡Pero qué gafes somos que todo tiene que pasar en fin de semana! y menos mal que, en esta ocasión algunas calles colaterales tenían alguna farola encendida. Teniendo una central eléctrica al lado, no creo que sea tema de suministro, aunque, del mismo modo que nos han quitado muchos contenedores de basura para economizar, es posible que nos hayan apagado las farolas para ahorrarse algunas monedillas. En fin esperemos que se solucione pronto, y todos, los turistas también, podamos vernos las caras sin tropezar, cuando salgamos por la noche.

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viernes, 3 de abril de 2009

Excursión a la Ermita de San Bartolomé de Gavín (Biescas)


Hay una ermita cerca de Gavín, situada en un paraje privilegiado y acogedor. Quienes la conocen se quedan encandilados. Se trata de la ermita de S.Bartolomé de Gavín. Para llegar a ella hay que pasar Gavín hasta después del túnel y poco después encontramos la pista que conduce hasta la ermita, a escasos metros de la carretera. Se puede acceder a ella en coche, porque por desgracia la pista, ahora está asfaltada (ésto es lo único que le quita algo de encanto)


Un pequeño merendero con mesas de madera y bancos la hacen propicia para el descanso del caminante y el solaz de los sentidos, con un pequeño barranco, cuyas aguas producen una sensación de bienestar.
Desde la ermita se accede al merendero a través de un puente y unos metros más allá, otro pequeño puente conduce hasta una fuente diminuta pero preciosa.
Espero que muchos os decidáis a visitar esta ermita y sus alrededores, seguro que pasáis un día delicioso. Eso si, cuidad el entorno, utilizando las papeleras y siendo corteses con la naturaleza misma. Ella os lo agradecerá.

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miércoles, 1 de abril de 2009

Consumo responsable

Ayer me llegó al correo esta carta de ciberactivistas en acción, Greenpeace, y me parece oportuno que la conozcáis, es interesante saber qué consumimos y cómo podemos actuar en la defensa del planeta consumiendo lo que debemos y no lo que las grandes superficies nos ofrecen a costa de muchas vidas de animales protegidos o en periodo de extinción.

Estimado/a ciberactivista,¿Sabías que muchas de las especies de pescado que se venden en Alcampo están amenazadas de extinción o son capturadas con técnicas de pesca destructivas?
Greenpeace lleva casi un año intentando hablar con Alcampo para que mejore su política de compraventa de pescado sin lograr resultado alguno.
Los grandes supermercados, como Alcampo, venden el 70% del pescado que consumimos en España. Son, por tanto, responsables en gran medida de la grave situación en que se encuentra la mayor parte de las poblaciones de peces de todo el mundo.
¡TÚ PUEDES CAMBIAR EL FUTURO DE LOS OCÉANOS!
Pide a Alcampo que deje de destruir los océanos y se preocupe por el pescado que vende en sus supermercados.
Si deseas participar en esta ciberacción, accede al siguiente enlace:
http://www.ciberactuacongreenpeace.es/index.php?cyberid=40&userid=60005&auth=S9YSHMJ1A98T2CWYT9UMIQVG7 Gracias,Greenpeace. ciberacciones@greenpeace.es

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