domingo, 1 de febrero de 2015

Comentarios de un Domingo cualquiera

     No paran de mandarme fotos y vídeos de las nevadas del Pirineo. Unas nevadas que se han hecho esperar pero que han llegado al fin con fuerza y contundencia. Mi mente se divide en sensaciones, por una parte piensa lo que se ha perdido, por otra se da cuenta de lo que se ha librado. Porque después de derrapar tanto el invierno pasado por las calles heladas (mi costilla todavía se resiente de una de las caídas que tuve) y dar con las narices y todo lo demás en el suelo, me siento reconfortada al pensar que donde vivo ahora no hiela y por lo tanto si derrapas no será por culpa del hielo.
     
     Se acaban de marchar mis hijos, que huyendo del cierzo de Zaragoza se  vinieron a verme sin pensar que tras ellos se traían las ventoleras, pero a pesar de ello hemos disfrutado de un buen puente. Ahora retomo mi rutina entre los naranjos y mandarinos, que, junto a mi perrita Chula, recorro a diario. Hoy la pobre estaba un poco apabilada por el viento y agachaba las orejas poniendo cara de contener la respiración. 
     Tengo esa extraña sensación que te invade cuando te quedas sola después de despedir a las visitas y mientras oigo el tic tac del reloj del comedor resonando a mi derecha, siento el silencio de la casa vacía, salvo cuando camina Chula y el tintineo que provocan sus uñitas en el parqué me devuelve a la realidad.
    Ahora ya se ha quedado tranquila, porque nada más marcharse mis hijos con su perro Zeus ha estado muy inquieta durante un rato, caminaba por la casa sin rumbo buscándoles, hasta que el cansancio ha podido con ella y se ha quedado dormida. 
     Y así es la vida, cosas cotidianas que van y vienen y desaparecen hasta que llegan otras cosas cotidianas que de nuevo  van  y vienen hasta que vuelven a desaparecer. 
  

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martes, 27 de enero de 2015

Al destino hay que darle ideas

     Dicen y puede que sea cierto que cada nuevo día es el primero del resto de nuestra vida. Aunque claro también dicen que el tranvía solo pasa una vez. La primera frase me convence pero con la segunda estoy totalmente en desacuerdo. Si el tranvía solo pasara una vez los que hemos vivido de segundas, terceras, cuartas, infinitas oportunidades, estaríamos muertos hace mucho.
     El que inventó la frase del tranvía seguramente había vivido poco o con poca intensidad, o por el contrario había sido tan feliz que no entendía otra vida diferente a la que había vivido ¡Quién sabe!
Si la segunda frase fuera cierta la primera no sería verdad. Si la segunda fuera cierta no existirían los retos, el espíritu de superación ni la evolución de uno mismo. Por eso cada día es el primero del resto de lo que nos queda.

     Nunca hay que dar todo por conseguido porque no  hay metas definitivas, quizá metas volantes que atravesamos a veces sin darnos cuenta.
     Hoy estás aquí, mañana allá, pasado mañana ¡Quién lo sabe! La cuestión es caminar siempre hacia delante en busca de nuevos proyectos, nuevas ilusiones. Porque si nos quedamos quietos ¿Como van a cumplirse nuestros sueños? Al destino hay que darle ideas y marcarle las pistas. En otras palabras, hay que buscarlo......Por eso he cambiado las ardillas por las gaviotas, bueno por las gaviotas y las mandarinas......
(Reflexión de un martes cualquiera)

     

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lunes, 1 de diciembre de 2014

Y ahora qué.....cuestión de zapatillas para caminar.

No sé si os habrá pasado a vosotros, que cuando acabáis un proyecto o estáis inmersos en una etapa de vuestra vida, parece que tenga que ser definitivo. Pero casi todas las veces nos equivocamos, porque no hay nada definitivo en esta vida; y si somos seres en constante evolución, pensar en estancarnos sería una aberración.
 Cuando somos niños creemos que siempre lo seremos ( y algunos lo son siempre efectivamente), cuando somos adolescentes desearíamos no salir nunca de nuestra adolescencia (algunos lo consiguen), cuando somos jóvenes nos aferramos a la juventud como a un clavo ardiendo negándonos a terminar esta etapa tan llena de nuevas sensaciones y de grandes descubrimientos. Cuando acompañamos a nuestros hijos al colegio, parece que eso va durar siempre, que las nuevas amistades que hemos hecho van a ser definitivas. Cuando...cuando....cuando...
La vida está llena de numerosos "cuandos" que se suceden unos a otros, dando paso a nuevas realidades. 
¿Y ahora qué? nos preguntamos a menudo cuando sentimos que nos vamos quedando sin provisiones, cuando esos momentos que creíamos eternos, se van difuminando, mientras desaparecen ante nuestros ojos. De repente un día nos levantamos y al mirar por la ventana vemos a lo lejos nuestra vida, como un punto en el infinito, desaparecer hasta hacerse  invisible.
Luego llegan esos momentos de "ahora qué" Porque es entonces cuando rebuscamos entre nuestras pertenencias aquellas viejas zapatillas de caminar, que dejamos arrinconadas, cuando creíamos, que con aquel objetivo estaba todo conseguido en la vida. Nunca debimos perderlas de vista "por si acaso".
Porque los "por si acaso" siempre llegan (a veces justo el día que acabábamos de  deshacernos de las zapatillas). 
Hace ya algunos años leí un libro titulado ¿Quién se ha llevado mi queso? que de una manera curiosa nos habla de todos estos cambios (os recomiendo que lo leáis). Me impactó en su día y cada vez que lo releo.
Hace unos  tres años  me encontré una mañana pensando que pasaría si se me terminaba el queso; semanas más tarde sentí que se me estaba terminando; después comprobé que efectivamente cada vez había menos queso. Hasta que un día hace unos meses me di cuenta de que se me había terminado por completo. Rebusqué entre mis cosas y encontré aquellas viejas zapatillas de caminar. 

Esto es solo un comienzo.....NO sé....pero quizá cambie las ardillas por las gaviotas........

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lunes, 20 de octubre de 2014

Feria de Otoño 2014 en Biescas

El pasado fin  de semana se ha celebrado en Biescas la tradicional Feria de Otoño, con asistencia de numeroso público. Yo creo que ha sido de las más numerosas que recuerdo. Supongo que ha contribuido a ello el buen tiempo casi veraniego con que nos ha sorprendido  la naturaleza. Unido a ello el buen hacer de la comisión de la feria que tan minuciosamente lo ha preparado todo.
Músicos de la Solana actuando en medio de los espectadores
Los visitantes han tenido la ocasión de ver diferentes razas de  ganado que les han sorprendido con estampas tan tiernas como los corderitos recién nacidos. Han degustado deliciosas setas, ternera al espero, fabulosos quesos y han podido comprar toda clase de productos  artesanos, nacionales y del país vecino.
corderitos recién nacidos
Las calles han sido  un hervidero de gente dispuesta a disfrutar de tan magnífico evento. Este año la feria ha llegado también a la calle, donde, gracias a la  minuciosa preparación del Asador Casa Juan y de algunos establecimientos de la zona, los visitantes han podido comer deliciosas paellas, setas,  carnes y todo tipo de tapas al más puro estilo artesano. Paellas cocinadas en directo ante la mirada expectante de la gente que no podía resistirse a probarla. Los establecimientos hosteleros le han puesto ganas dando lo mejor de si mismos para ofrecer un servicio excelente. Todos los garitos estaban a reventar. 

Paella 
Otra novedad interesante ha sido la actuación en la calle de los "músicos de la Solana"que amenizaron la calle la mañana del sábado, para deleite de cuantos los escuchamos. Un grupo variopinto que nos deleitó con su música extraordinaria de charanga. No faltaron tampoco a la cita los titiriteros de Binefar y la Ronda de Boltaña  que año tras año nos divierten con sus actuaciones.
Este año la feria ha sacado nota alta.

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sábado, 20 de septiembre de 2014

El arreglo del quitamiedos

Seguramente recordaréis el post donde comentaba que el paso que conduce a la casita de las brujas en Biescas,  había sido obstaculizado por la colocación de un quitamiedos en la carretera que va a Gavín.
Pues bien tengo la alegría de comunicaros que desde hace unas semanas este obstáculo ha sido quitado y se ha facilitado un acceso para poder cruzar la carretera desde el barranco de Arratiecho, sin tener que hacer contorsionismo o jugarse la vida.

Porque mira que me costaba convencer a mi perrita Chula de que tenía pasar por debajo del quitamiedos o saltar por encima lo cual era más difícil,  ya que no había espacio para coger impulso. De ahora en adelante ir a la casita de las brujas será más fácil y agradable, porque para los que no somos muy altos, la verdad era algo complicado pasar por encima del susodicho obstáculo,  ya que  te hacías algo de daño en el trasero.
Ya lo dicen en mi tierra que las cosas en palacio van despacio, pero más vale lento pero seguro que quedarse sin nada.
 Objetivo cumplido. Gracias a quien sea menester, por haber tenido a bien realizar el arreglo pertinente, para que la accesibilidad a los senderos de esta tierra esté cada vez más cerca de quienes los transitamos.

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lunes, 15 de septiembre de 2014

Acaba de inaugurarse la Gestoría Casa Albeitar en Biescas.

Después de este intervalo veraniego en que por varias razones  no he podido escribir, me dispongo a retomar la publicación periódica en este espacio que llevo años compartiendo con todos vosotros.
Después de estos meses en que he enterrado a mi padre, he casado a mi hijo mayor, he recibido la visita de mi nieta y he estado con todos mis hijos, retomo este espacio al que poco a poco iré dando orientaciones diversas.
Y ¡qué menos! que empezar esta nueva andadura anunciando un evento que ha tenido lugar en Biescas hace unos días. La inauguración de CASA ALBEITAR, una gestoría administrativa muy completa por la cantidad de temas que trata.

 Empezaré dando la enhorabuena a Beatriz y Lucía, que son sus gestoras.  Son la savia nueva que camina con paso firme e ilusionado por abrirse un espacio en el mundo laboral. Están dispuestas a cubrir con su esfuerzo y su trabajo cualquier necesidad tanto de empresarios como de particulares, como ellas mismas exponen en su folleto informativo. Estudian los negocios para que el empresario no pague más impuestos de los necesarios y le dan todo tipo de consejos relacionados con su empresa, amén de ofrecerse a llevarle la contabilidad con informes mensuales actualizados. 
Y no solo tratan temas de contabilidad, sino también de fiscalidad: declaraciones de renta, IVA, sucesiones y donaciones, impuesto de sociedades, negociaciones, recursos, defensa de inspecciones tributarias y gestión de aplazamientos y presentaciones telemáticas.
Referente a lo laboral: contrataciones, altas y bajas en la seguridad social, nóminas, gestión de incapacidades, reclamaciones, ERES, despidos, inspecciones laborales etc.
También tratan temas mercantiles: constitución, modificación y disolución de sociedades, reclamación de impagados, fundaciones y asociaciones, operaciones societarias, documentación y trámites.
Pero no acaba aquí la cosa, ya que en temas de abogacía ofrecen también la defensa en temas relacionados con los servicios ofrecidos por la gestoría, así como en derecho civil, matrimonial y penal, con cita previa.
He parafraseado su folleto informativo, pero tendréis mucha más información de las visitáis personalmente y ellas mismas os darán a conocer por completo en qué va a consistir todo su trabajo.


Están en la Plaza de la Constitución, 3 (frente al centro de salud) en Biescas (Huesca).

La ilusión y las ganas de trabajar de Beatriz y Lucía son  el mejor aval junto con su preparación, de que van a tener éxito. Desde este espacio quiero reiterarles mis felicitaciones. ¡Suerte!

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martes, 15 de julio de 2014

Círculos que se cierran, círculos que se abren. Cambios drásticos o necesidades vitales.

En esta vida no hay nada definitivo, todo son etapas, círculos que se cierran y círculos que se abren, dando lugar a nuevas etapas que un día se cerrarán también. Nada es eterno. Por fortuna es así, de modo que las malas rachas tampoco son duraderas. Hay que ser positivo. Pero lo que si es cierto que hemos de seguir caminando, a pesar de los tropezones del camino, sabiendo que ese camino nos llevará algún día a alguna parte. 
Lo que ocurre que, como en esta vida nada es gratuito, es posible que a veces debamos pagar algún precio. Ya lo dijo un sabio un día, que en esta vida todo tiene un precio. Bueno, no se sí era sabio o no, pero acertó de lleno. Y todo depende del precio que estemos dispuestos a pagar por lo que queremos conseguir. 
Si nos paramos a pensar a veces es excesivo el precio que se nos pide por ejemplo, por seguir creyendo en quien nos ha estafado, por seguir creyendo a quien nos ha engañado, por seguir confiando en quien nos la ha clavado en la espalda. Si, todo depende de la confianza. 
Y es que cuando se pierde la confianza, ya no queda nada. Pero hablo de perder la confianza por causas justificadas, no pienso en la de los  que por norma desconfían de los demás porque ellos no son de fiar y creen que todos son igual. Hablo de perder la confianza en alguien que ha hecho algo tan grave, que nos ha dolido tanto, que nos sintamos incapaces de volver a darle la oportunidad de fiarnos de él. Si paso un día por un camino y tropiezo con un cepo que me cercena un pie, seré imbécil si vuelvo a pasar por allí porque podría perder el otro pie. 
Pues con la vida pasa lo mismo. 
Hay momentos, que por su propio peso son propicios para que nos replanteemos cerrar círculos que nunca más deberán volver a abrirse. Y es que la vida sigue y las circunstancias nos marcan el camino y nos obligan a decidir sobre temas que jamás hubiéramos pensado que llegarían. 
Ya he hablado en otras ocasiones de los círculos por ello me atrevo a decir que muchas veces se cierran de la manera más inesperada. Así es la vida, una caja de sorpresas que debemos ser capaces de vadear, intentando encontrar lo que verdaderamente da sentido a nuestra vida, aunque a veces debamos meter la cabeza debajo del agua y contener la respiración. Entonces llega el momento de deshacerse de lo superfluo de nuestra vida y centrar la atención en lo verdaderamente importante. Que si nos paramos a pensar hay muchas cosas a nuestro alrededor que son furrufalla y no sirven para nada. Quedémonos con lo que de verdad vale, miremos siempre más allá del marco de la ventana y seremos más felices. Seguro que sí. 

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