domingo, 12 de abril de 2015

Aspirinas y vida cotidiana (filosofía de andar por casa)

A veces en la vida cotidiana ocurre que durante largo tiempo vivimos dentro de unas coordenadas concretas de convivencia, que nos llevan flotando dentro de una realidad no real. Esa rutina empaña lo que de verdad hay en todas esas relaciones. Lo llamo rutina por llamarlo de un modo gráfico. Las empaña del mismo modo que las aspirinas empañan los síntomas de algunas enfermedades. Si me duele la cabeza y en lugar de acudir al médico para que diagnostique la causa, me tomo dos aspirinas, seguramente conseguiré que deje de dolerme, pero no sabré a qué es debido ese dolor. Así viviré engañado durante el tiempo que duren mis aspirinas.
¿Qué ocurrirá cuando no tenga aspirinas y la cabeza vuelva a dolerme? 

Con las relaciones pasa lo mismo, que sumergimos los problemas  hasta que se nos terminan las aspirinas. Entonces un cataclismo entra en nuestra vida arrasando con todo lo que encuentra a su paso. Y nos preguntamos por qué han cambiado tanto las circunstancias, por qué han cambiado tanto las personas, por qué hemos estado ciegos tanto tiempo. 
Es frecuente oír comentarios del tipo "no te reconozco"  o " nunca habíamos tenido estos problemas" y no es que hayamos dejado de reconocer a las personas, simplemente no las conocíamos, porque todos estábamos tomando aspirinas de mil maneras, de este modo nos tolerábamos, hacíamos que nos apoyábamos, fingíamos que estábamos unidos. Y no se puede reconocer a alguien si previamente no se le conoce. Se terminaron las aspirinas y cada cual se manifestó como era lanzando contra los demás los dardos envenenados que mantenía ocultos en un  cajón, posiblemente en el mismo cajón donde  guardaba  las aspirinas. 
Desde hace un tiempo cuando no reconozco a alguien me miro en el espejo e intento asumir mi parte de culpa, lo que nunca haré será asumir toda la parte, porque en esta vida los problemas de convivencia nunca tienen  un único culpable.
 (Filosofía de una cabra loca, con perdón de la cabra)

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lunes, 23 de marzo de 2015

Escuchar, esa tarea tan difícil

Hace unos días me llegó a facebook la siguiente frase: "nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender, escuchamos para contestar" y como me gustó la frase y me pareció muy real, la compartí. Mi amiga Maribel, no creo que se moleste porque la nombre, profundizó todavía más diciendo: "nuestro peor problema es que no escuchamos y para colmo respondemos". Y tiene más razón que un santo. 
Porque cuántos malos rollos se podrían evitar con tan solo leer dos veces una frase, pensar dos veces algo que hemos escuchado y contar hasta diez antes de responder. Pero ocurre que nos dejamos llevar por las ideas preconcebidas, que un día anidaron en nuestra cabeza y no nos paramos a pensar si eran o no ciertas, o si lo pensamos dimos como cierto algo que no lo era, aunque los argumentos fueran tan flojos que no se sostuviean. Cuando los prejuicios te absorben es lo que tiene, que ya ni escuchas porque piensas que no merece la pena, que es más de lo mismo. Y así vamos tejiendo una bola, que cada vez es más grande y que un día termina aplastando todo lo que encuentra a su paso. No escuchamos y para colmo respondemos. 
Y no escuchamos porque no nos interesa escuchar, porque eso podría llevarnos a reconocer nuestros errores. Preferimos en lugar de eso gritar cada vez más fuerte para que parezca que tenemos más razón, y es que cuando no se escucha es el peligro que corres, que ya solo nos queda el gritar para hacernos valer, sin percatarnos del ridículo tan enorme que se nos acerca. 
Y mientras la bola crece no nos importa la destrucción que acarrea, a veces toda una vida. 
Por eso estoy de acuerdo con Maribel, para colmo respondemos. Y respondemos sin darnos cuenta de que nuestras respuestas no tienen nada que ver, pero nada en absoluto, con lo que se debería haber entendido, o como poco escuchado.
Todo el mundo tiene derecho a que se le escuche y a escuchar sinceramente. Y para escuchar sinceramente hay que ponerse en el lugar del otro, es la única manera de comprobar si hemos entendido o no, a no ser que  queramos  cargarnos a esa persona, en cuyo caso me callo. Da igual que esa persona sea un desconocido, un hermano, un amigo. Esto vale para todos porque en todas partes cuecen  habas......
Y si queremos ser buenos comunicadores todos deberemos ponernos en todos los lugares, yo también claro, en el lugar del que escucha para responder, del que no escucha y encima responde, y del que habla y no le escuchan, del que habla y sin escucharle le responden. 
Y para escuchar no hay más que prestar atención.  O sea tarea para rato.

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jueves, 19 de marzo de 2015

NÓMADA AVENTURA. Turismo y ocio alternativo en Montán (Castellón)

    No hace mucho tiempo que he descubierto una empresa que se llama Nómada Aventura que, sobre todo, me ha impresionado por el entusiasmo de las personas que la pusieron  en marcha. Ignoro cuándo nació exactamente pero han sabido abrirse un hueco importante con sus actividades variadas.
    Nunca una empresa de turismo fue tan activa como esta.
    No en vano avalan a estos chicos más de quince años de experiencia en deportes de aventura en plena naturaleza.
    Están en Montán y Montanejos, situados en la provincia de Castellón (Comunidad Valenciana) y sus especialidades van desde la espeleología pasando por barrancos, puenting, raftin, tirolinas. Sus precios son asequibles y disponen de una amplia oferta no solo de rafting, puenting, barranquismo, espeleología,  también de paintball, piragüismo en río y en pantano, escalada, vía ferrata con rápel, trekking con rápel, rápel, tirolina y tiro con arco.
    Y tan completos son que disponen de paks con alojamiento, cursos de formación sobre escalada, barrancos,piragua, espeleología, socorro y autorrescate, dirigidos  tanto a deportistas como a monitores.
    Y no solo ofrecen precios por persona con iva y seguro incluído sino también especiales para grupos, despedidas, colegios.
    Para más información podéis dirigiros a www.nomadaaventura.com
675442074 / 658618723  Av/ Antonio Fornás 8, Montán (Castellón)
info@nomadaaventura.com
    También los podemos encontrar en facebook, twitter y canal youtube. También hay información muy interesante en su blog. Estos chicos tienen de todo.
    No tiene pérdida, en la A23 tomar el desvío hacia Jérica  que si vienes de Teruel dirección Sagunto lo encontrarás a la izquierda y si vienes de Comunidad Valenciana pasando Sagunto dirección teruel lo tienes a la derecha. Más o menos hay una hora desde Valencia y una hora desde Castellón, una media hora desde Teruel.

    No os perdáis las aventuras que puede ofreceros esta magnífica empresa. Además son majísimos.

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martes, 10 de marzo de 2015

Historias de estación

Hace muchos  años escribí un  relato cuya historia se desarrollaba en  una estación de ferrocarril. Creo que es uno de mis primeros relatos y curiosamente he perdido el original, seguramente en alguno de mis traslados de domicilio. No tengo que añadir que no era solo el primero sino el único ejemplar original. Es posible que se perdiera el mismo día que perdí mi título universitario, el mismo que demuestra que soy licenciada en filología hispánica, por hallarse posiblemente en la misma cartera, donde guardaba mis primeros relatos, que eché en falta muchos años. Claro todo esto lo he deducido recientemente al comprobar que mi título no aparecía por ninguna parte.
He  atado algunos  cabos y he llegado a la conclusión de que tanto mis escritos como mi título desaparecieron el mismo día. 
Lo del título no tiene mayor problema que la burocracia de solicitar un duplicado, trámite que ya está en marcha. Pero lo de los relatos perdidos me duele más. 

Bueno como os iba diciendo hace muchos años escribí un relato cuya historia se desarrollaba en una estación de ferrocarril. Trataba de una viejecita que cada tarde se acercaba al andén de una estación, se sentaba en uno de sus bancos y pacientemente esperaba la llegada de uno de los trenes por si veía llegar a alguien concreto. En otras ocasiones he escrito cosas sobre estaciones, sobre viajes. La razón es que me encantan las estaciones, ese ir y venir de viajeros, ese ambiente ferroviario mezclado con la megafonía que avisa del peligro de los andenes, de la llegada de trenes, pero sobre todo de la cantidad de historias que esconden.
Ahora tengo la fortuna de vivir muy cerca de una estación de ferrocarril, la de Almenara, a escasos cinco minutos de mi casa; puedo escuchar llegar algunos trenes, pasar otros de largo a toda velocidad. Y de nuevo las historias se repiten.
Aquí para desplazarse de un sitio a otro tienes que moverte en tren, si no tienes coche claro, y digamos que el tren es aquí lo que puede ser el metro o el autobús en una gran ciudad, pasan cada media hora y te puedes desplazar a cantidad de sitios, lo cual es todo un lujo viniendo de un lugar  donde solo había dos autobuses al día. Me cuesta menos recorrer cincuenta kilómetros en tren que cruzar Zaragoza en el 22. 
Pues como os iba diciendo, las historias se repiten. También es verdad que no toda la gente tiene necesidad de contarte su vida, pero siempre hay alguien que te da conversación y desde las primeras palabras compruebas la necesidad que esa persona tiene de hablar.
No hace mucho una mujer se sentó a mi lado y en menos de diez minutos me había contado toda su vida, resumiendo parece que había sido una desgraciada que todo le había sucedido en contra. Este viernes pasado, regresaba de Sagunto a mi casa y en la estación  había un colombiano, parecía buena gente, que esperaba el mismo tren que yo. De momento permanecimos callados hasta que se acercó una mujer, ahora no recuerdo de dónde dijo que era, pidiendo fuego. Fuego el que llevaba ella en el cuerpo porque en cinco minutos ya nos había contado media vida al colombiano y a mí, la otra media se entreveía entre líneas, había vivido en Italia, en Francia, en España en varios sitios diferentes. 
Por eso las estaciones son testigos mudos de tantas y tantas historias, del ir y venir de la gente, pero no solo de la gente que va de vacaciones o viaja por placer, sino de la gente que va y viene por la vida buscando su sitio.
Lo malo de las estaciones de ahora, al menos de muchas que conozco, es que solo se puede salir al andén si llevas billete; por eso en estos tiempos la viejecita de mi historia no podría pasar tardes enteras sentada en el banco de un andén; tendría que conformarse con esperar tras los ventanales desde donde a veces pueden verse las vías y puede escucharse llegar los trenes. 
Claro que están las salas de espera. pero no son lo mismo.

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miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Es que no se cansan de mentir?



 "Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento", lo dijo en una ocasión Anatole France, y parece ser que tenía razón porque  hay gente tan desesperada de aburrimiento que necesita pasar sus días difundiendo mentiras. Seguro que todos conocemos algún mentiroso o podemos poner ejemplos de personas que hemos pillado diciendo una mentira.
 En el blog de Steven Brens podemos leer que "el ser honesto posiblemente no te deje muchos amigos, pero seguramente te dejará a los amigos de verdad" pero parece ser que por psicología al embustero ni le importan los amigos ni que sean o no de verdad, porque tal es la necesidad que tienen de mentir que todo se les apodera. Lo malo es que quien miente  ignora que, como decía Aristóteles, " el castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad". Porque a todos nos habrá pasado que si pillamos a alguien mintiendo ya nunca podemos confiar en él.
Hay cosas que deberían saber los aficionados al arte de la mentira, como por ejemplo que cubrir  una falta con una mentira, es reemplazar una mancha con un agujero. Y es que es práctica habitual en este mundillo  que cuando  comete una falta, el mentiroso intente cubrirla con mentiras o agujeros, o disfrazarla sin  tener en cuenta que no va a poder tenerla disfrazada siempre, y que ese agujero será su perdición. (Alguien que no recuerdo, dijo la frase que acabo de escribir)


Lo que cuesta creer es que no se den cuenta los mentirosos que pueden engañar a los demás pero que no pueden engañar a su conciencia. Claro esto en el supuesto de que tengan conciencia, que sería otro tema.

William Shakespeare dijo que "nada es verdad ni mentira que todo es según el color del cristal con que se mira" pero no estoy muy de acuerdo porque hay casos en que la verdad es la verdad y no hay más. Por ejemplo y esto es solo un ejemplo, si a una persona la  despiden de su trabajo porque al empresario no le salen las cuentas y éste le  ha dicho claramente delante de testigos que le sale cara, a pesar de estar cobrando lo mínimo que estipula el convenio, por mucho que se utilicen otros cristales nunca podrá haber alguien honesto que diga que esa persona se ha ido de la empresa porque no se puso de acuerdo con el empresario en cuanto al salario a cobrar, porque sería no solo una gran mentira sino una calumnia. Y aquí no hay cristales que valgan sino que lo que debería prevalecer es una verdad que puede demostrarse claramente sin necesidad de acudir a otras argucias barriobajeras, como lo es la argucia de la mentira.  Seguramente cuando Shakesperae dijo lo del cristal se refería a otra cosa. 
     Aquí podría aplicarse la teoría de la croqueta, que es todavía más clara: si en un restaurante pides una croqueta y preguntas si es casera, solo hay dos  opciones, cristales aparte, si lo es decirlo y si no lo es decirlo también. Pero si dices que es casera y no lo es, es como dar gato por liebre, o sea mentir.

Hay un proverbio judío que dice que con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Y tiene razón el proverbio, porque no se puede regresar de allá donde te llevan las mentiras, porque la credibilidad no se recupera jamás. Esto deberían saberlo quienes utilizan la mentira como su medio de vida.
Además la mentira nunca viaja sola porque  va unida a la calumnia las más de las veces y ya lo decía Rabindranath Tagore "que la calumnia se muere de cansancio bailando en la punta de las lenguas" en la punta de las lenguas biperinas de algunas personas que para no dañar su imagen utilizan el embuste y no se detienen a la hora de calumniar. No deben saber que ya lo dijo Esopo una vez que "el único provecho que sacan los embusteros de sus mentiras, es no ser escuchados cuando dicen verdades". Bastante castigo tienen ya los pobres, porque sí, por eso se dice a menudo "pobres embusteros" porque de algún modo inspiran lástima al verles haciendo el ridículo sin que se den cuenta de que ya no engañan a nadie. (Como algunos políticos, por ejemplo) ¿Es que no se cansan de mentir? Y lo peor de los mentirosos es que de tanto mentir acaban por creer sus propias mentiras. Esto también me suena a política y no sé por qué.



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lunes, 9 de febrero de 2015

Hoy comemos de depende

Hace ya mucho tiempo que no os pongo alguna de mis recetas, así que ya va siendo hora.
Se trata de una receta muy apañadica para superar estos tiempos de crisis que nos están tocando vivir. Ya veremos cómo le vamos a sacar partido a unos pocos ingredientes para poder elaborar varios platos.
A esta receta le llamaré DEPENDE porque la haremos depende de lo que haya en la nevera. Como orientación os pongo algunos ingredientes que podéis cambiar por otros parecidos  a vuestro antojo según vuestro "depende".
A me me gusta comprar a menudo revistas de cocina, se me van los ojos detrás, pero tengo que decir que nunca he hecho una receta tal y como la ponía en la revista, es más, algunas de mis recetas no se parecían en nada a la original. No porque estuvieran mal, que no lo sé, sino porque siempre me fallaban algunos de los ingredientes. Pero con esta  receta no os pasará porque pondremos cosas normales que están al alcance de cualquiera.
En primer lugar prepararemos una olla enorme donde colocaremos carnes variadas a nuestro gusto para hacer un buen caldo, junto con las carnes añadiremos verduras variadas, sin que falte la zanahoria, el apio, el puerro y si puede ser boniato y nabo. Junto a esto añadiremos algunos huesos de ternera, cerdo y jamón. Lo pondremos a hervir a fuego fuerte, pero cuando rompa la ebullición bajaremos el fuego a  media potencia. Que ya lo decían nuestras abuelas, la comida a fuego lento. También decían en olla de barro, pero eso es más difícil. También ellas guisaban en los hogares de las chimeneas y ahora tenemos vitrocerámicas. No vamos a ser tan puntillosos.

Lo dejaremos hervir aproximadamente una hora, que si lo dejamos más luego sube el recibo de la luz y todo hay que tenerlo en cuenta, que con una hora ya sale un buen caldo; bueno se puede emplear una olla exprés o similar y entonces el tiempo será menor. Espero que no hayáis olvidado echarle un poco de sal.

Una vez hecho el caldo lo dejaremos reposar unas horas para que al enfriarse se endurezca la posible grasa y podamos quitarla con una espumadera sin que se nos desparrame. 

A continuación  separaremos en un plato la carne y en otro la verdura. Con la verdura elaboraremos un puré espeso. La carne la reservaremos para elaborar unas croquetas aprovechando también la que queda pegada a los huesos, que todo se paga en la tienda. Ah, no le deis los huesos al perro que le pueden sentar mal, que hoy día los perros no están acostumbrados a comerlos. 

Con el caldo que nos haya quedado haremos una sopa de fideo fino o maravilla, yo prefiero los fideos. Las croquetas las haremos al estilo casero y al triturar la carne le añadiremos un poco del puerro  que habremos añadido a la cocción y algo de zanahoria, sin pasarnos y en lugar de hacer la besamel con leche la haremos con algo de caldo de la sopa, quedarán muy sabrosas, ya veréis. 

En la preparación del puré añadiremos por encima un poco de mantequilla o similar y queso rallado y lo gratinaremos, así estará riquísimo y se disimulará el gusto dulce del boniato y del nabo, que a muchos no les gusta. 

Así que con poco dinero habremos hecho dos primeros platos, la sopa y el puré y un segundo plato, las croquetas, menú que podemos completar con tres mandarinas. Todo riquísimo. 
Una opción alternativa a las croquetas podría ser, desmenuzar la carne cocida y hacerle un refrito de tomate natural con ajos, queda  buena de verdad. Que cuando se guisa hay que pensar en todos los gustos. Con este menú casi  tenemos para comer, cenar y seguro que sobra algo para el día siguiente. ¿es un menú anticrisis o no?
No hace falta sofisticarse para comer bien, las cosas sencillas son las mejores. Que  están bien  las recetas de los mejores chefs, pero como la comida casera ninguna. 

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lunes, 2 de febrero de 2015

La cizaña que más molesta, para cada cual la suya.

A menudo hemos oído la expresión en momentos determinados de que "hay un antes y un después" y aunque sea muy utilizada hay que reconocer que, por lo expresiva que es,  se puede emplear millones de veces. Porque la verdad es que hay acontecimientos que nos marcan tanto, que no podemos menos que atribuirles ser los causantes de nuevos comienzos.
     Nuevos comienzos que nos invitan a vivir de manera diferente porque los pilares que creíamos que  sostenían nuestra vida, de la noche a la mañana, se ven derrumbados por un terremoto inesperado,  que nunca hubiéramos imaginado que podía llegar. Con toda nuestra vida derrumbada por el suelo y mientras intentamos levantarnos,  comprendemos el verdadero sentido de la vida. Entendemos que ha llegado el momento de vivir nuestra vida, que aquellas premisas que nos inculcaron de pequeños no sirven de casi nada, porque eran objetivos personales de otras personas, no eran los nuestros. Pensamos que nuestra vida ha estado cimentada en un error pero a pesar de todo pensamos que merece la pena aprender de nuestro propio error; solo así podríamos ser capaces de edificar algo sólido que no se desmorone, cuando la crueldad de los perversos lance su mano destructora contra nosotros. Con mano fuerte y convicciones profundas podremos detener el látigo que intenta hacernos daño. 


Emprendemos así un  camino diferente, rodeados de diferentes personas que pasan a ser coprotagonistas de nuestra vida; es entonces cuando nos damos cuenta de que en la pantalla de nuestra vida solo queremos buenos actores, que los actores mediocres son relegados a terceros, cuartos, quintos, enésimos planos imperceptibles, donde quizá debieron estar siempre. 
Seguramente os habrá pasado a veces que os sentís como si la mala hierba creciera junto a vosotros y os ahoga tanto que un buen día os decidís a arrancarla de vuestra vida para que no os arruine. De eso se trata de arrancar de nuestro lado esas plantas venenosas que no sirven para nada, solamente para estropear la vida de otras plantas que solo quieren crecer y vivir en paz. La cizaña, la llamaban en la Biblia, y todos sabemos que la harina de sus semillas es venenosa, será por eso que deberíamos alejarnos de ella lo más posible, no sea que su veneno nos alcance y eche a perder nuestra cosecha.

Será por eso que deberíamos erradicar lo que haya de mala hierba en nuestro interior, porque todos tenemos algo de cizaña, lo que ocurre es que no la vemos, por aquello de que se ve mejor la mota en el ojo ajeno que la viga en el nuestro. A lo mejor en lugar de perdernos en frases grandilocuentes deberíamos ser más ejecutivos y poner manos a la obra, que es fácil pensar que los demás son los malos y dar por sentado que nosotros no tenemos parte de culpa. Que cada cual arranque su cizaña, que ya tenemos bastante, pensando que los demás harán lo propio. Que ya somos mayorcitos ¿No?
 


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