No creo que cueste tanto salir a la calle con bolsitas al efecto para recoger los restos, que las hay de todas clases y colores. Porque una cosa tan sencilla de evitar, a la larga puede costarnos un alto precio si tenemos que contratar, como están haciendo en otras localidades, patrullas ciudadanas o policías de incógnito para que vigilen y multen a quienes dejan la caca tirada en mitad de la calle.
viernes, 26 de mayo de 2017
Recogiendo heces perrunas
Es una pena caminar por la calle y tener que ir sorteando las heces de los animales de compañía (no me gusta llamarlos mascotas) de los amos guarrillos que no se molestan en recogerlas. Quizá son las mismas personas que dicen que no van al pipican porque lo ven sucio, pero luego ellos van por la calle con sus perros que ensucian las aceras y lo dejan allí sin el menor remordimiento.
Puede ser que, como pasa con otros temas, ellos piensen que solo es mierda la de los demás; que sus lindos perritos tienen caquita de oro y por eso la dejan en la calle, para adornarla debe ser. Conozco alguna de esta gente que se quejan de suciedad y luego no recogen la mierdecilla de su perro sin inmutarse, como si el tema no fuera con ellos ¡Será que las normas de higiene son para los demás!
Por eso es importante que todos nos concienciemos y asumamos la tarea de recoger las cacas de nuestros perros allá donde quieran depositarlas. Porque hay gente que se piensa que el pipican es para dejar allí la mierdecilla, que ya la recogerán otros. Pues NO. La caca del pipican hay que recogerla como cualquier otra. Porque luego vamos allí a jugar con nuestros perros y es muy desagradable andar pisando caca seca o tierna que es peor.
Porque aquello de que pisar mierda traía suerte era en otra época y en otro contexto. Suerte lo que se dice suerte no da pisar caca de perro, si acaso da repugnancia cuando la tienes que quitar de la suela de tu zapatilla y eso a riesgo de coger alguna infección.
No creo que cueste tanto salir a la calle con bolsitas al efecto para recoger los restos, que las hay de todas clases y colores. Porque una cosa tan sencilla de evitar, a la larga puede costarnos un alto precio si tenemos que contratar, como están haciendo en otras localidades, patrullas ciudadanas o policías de incógnito para que vigilen y multen a quienes dejan la caca tirada en mitad de la calle.
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Sofía Campo Diví
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miércoles, 12 de abril de 2017
Un viejo armario (reflexión del 12 de Abril)
En otras ocasiones he hablado de los círculos de la vida que se abren y se cierran. Lo que no he dicho es que cuando esos círculos se cierran pueden resultar doloroso porque es posible que signifique que se cierra una etapa de la vida que, como todas las etapas, no vuelve.
Las personas nacemos en el seno de una familia donde, mejor o peor, satisfacemos nuestras necesidades vitales. Somos como armarios que poco a poco se van llenando de toda clase de artículos. Somos como actores secundarios en una obra donde los protagonistas son aquellos que nos propician todos esos artículos. Poco a poco vamos cogiendo protagonismo en la medida que comenzamos a decidir nuestras vidas hasta convertirnos en el protagonista principal.
Es entonces cuando otros, a menudo, rebuscan en nuestro armario y van tomando artículos para satisfacer sus necesidades. Y buscan y buscan mientras sigue habiendo objetos que necesitan. Algunos dejan dentro de ese armario dosis de cariño a cambio; otros se olvidan de hacerlo.
Va pasando la vida y poco a poco perdemos protagonismo en la medida que aquellos que vaciaron nuestro armario, lo van cogiendo. Y de ser protagonistas pasamos a convertirnos en actores secundarios. Es entonces cuando las visitas al armario se reducen porque ya no necesitan nada de nosotros. Ya solo abren la puerta de vez en cuando hasta que un día dejan de abrirla.
Esos armarios que al principio ocupaban un lugar importante en la casa, poco a poco van siendo relegados en habitaciones que casi nadie ocupa. Y un buen día, cuando nos damos cuenta de que la vida ha pasado a demasiada velocidad, descubrimos que estamos en un desván abandonado, donde nadie se acerca para seguir abriendo las puertas de ese armario y comprobar si sus bisagras siguen funcionando, si su madera ajada por el paso del tiempo necesita una capa de barniz. Es entonces cuando hemos dejado definitivamente de ser protagonistas, ni siquiera secundarios, del teatro de la vida; actores silenciosos sin papel a los que nadie llama; actores olvidados que ya cumplieron su cometido y como los demás están ocupados en ser protagonistas de sus vidas, cosa normal y necesaria, no recuerdan que en un desván oscuro y solitario pasa sus días ese viejo armario que hace mucho ocupó el salón principal de la vida, porque su círculo se ha cerrado, tan solo por eso. Ley de vida.
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miércoles, 1 de marzo de 2017
Te llames como te llames
Me invade últimamente una especie de hastío cada vez que escucho el telediario, porque cada vez manipulan la información más impunemente. Hay que ver con qué facilidad lavan la cara de algunas noticias o ensucian la de otras. Un caso reciente lo hemos tenido en el veredicto del caso Nóos; yo creo que si siguen hablando de él, terminarán pidiendo la canonización de la Infanta. Me asombro al ver la frialdad con que se han hartado de pregonar casi unánimemente la inocencia de la Infanta. Vamos a ver, inocencia lo que se dice inocencia creo que la perdió hace mucho, algo así como el día que se prestó a beneficiarse de los desfalcos de su marido y se gastó con total conocimiento de causa lo que le dio la gana. Si estuviera tan exculpada no tendría que pagar casi un cuarto de millón de euros como responsable civil de lo acontecido.
Ella sigue diciendo que es inocente, y su marido también. Pues que sepa que a la Pantoja por decir lo mismo le cayeron dos años y fue derechita a la cárcel. Que ella, la Infanta, no sabía nada de nada de los ires y venires de su Iñaqui. A ver si va a resultar que con esto de "no sabe, no contesta" y con aquello de hacerse la tonta, se ha librado del zancocho, como el que no quiere la cosa. Pues que mala vista tienen los de la Caixa, que llevan años pagándole su buen sueldo, solo por hacerles el paripé; porque si es tan tonta como ha intentado hacernos ver, no lo entiendo.
No solo con esto, ha salido publicado en los medios que está muy disgustada por la condena de Urdangarín. A lo mejor es que quería que le añadieran años; porque pensar de otra manera sería entender que se está riendo de los españoles.
Absuelta sí, queda absuelta aunque multada; pero esto no evita que el pueblo, que no nos tragamos lo de la tontería, pensemos que ha sido culpable al menos de reírse de un pueblo que , entre otras cosas, la ha mantenido muchos años; al que no estaría nada mal que pidiera perdón. Por lo menos, hasta dónde yo sé, no lo ha hecho.
Por cierto, no entiendo esa insistencia casi enfermiza de pregonar que por fin se ha demostrado que la justicia es igual para todos. Ignoro a qué se refieren, porque demostrar lo que se dice demostrar lo único que ha quedado demostrado algo que sospechábamos hace mucho, que existe un doble rasero para impartir justicia según los apellidos que lleves o la clase social a la que pertenezcas. Porque lucrarse a costa del pueblo es grave, pero hacerlo cuando el pueblo pasa hambre es un delito que no debería tener perdón, te llames como te llames o seas todo lo tonta que quieras ser.
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Etiquetas: injusticia, Nóos, telediario
viernes, 6 de enero de 2017
Las cosas no cosas de la Navidad
Recuerdo que cuando era niña la víspera de Reyes solíamos colocar los once pares de zapatos (padres y nueve hermanos), llenos de turrón para obsequiarles cuando llegaran cargados de regalos. Yo siempre me había preguntado cómo eran capaces de comer todo el turrón que les daban en las casas. Cuando descubrí la respuesta sentí un gran alivio. Porque entonces me di cuenta de por qué otros niños recibían mejores regalos.
Pero un día me dí cuenta de que hagas lo que hagas siempre lo harás mal. No se trata de mantener la ilusión, ni de bajar a la realidad; se trata de hacer siempre lo que crees mejor. Y aún así te estás equivocando.
Hace poco me llegó una felicitación que decía que las mejores cosas, no son cosas. Y es verdad. Y esas "no cosas" son lo que de verdad importa.
Que este Año los Reyes nos traigan a tod@s montones de "no cosas" que por lo menos yo ya me estoy cansando de tanto carbón.
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Etiquetas: carbón, día de reyes
viernes, 30 de diciembre de 2016
¡ Feliz 2017 ! Que reste segundos al minuto y medio.
De nuevo me quedo a minuto y medio sin poder llegar a donde quiero, sin poder conseguir el objetivo. Seguramente es hora de preguntarse por qué las cosas que queremos alcanzar, se resisten con fuerza a nuestros deseos. Por qué se nos acercan tanto que incluso podemos sentir el sabor de la miel y el dulce aroma, si luego desaparecen sin previo aviso, dejándonos maltrechos; porque sabemos que hemos estado a minuto y medio de conseguirlo y se nos ha ido de las manos, maltrechos porque ya van siendo muchos golpes, maltrechos porque nos preguntamos qué hemos hecho mal, maltrechos porque los golpes sobre las viejas cicatrices duelen más, maltrechos porque las heridas que no esperabas te han hecho más daño.
Parecía tan fácil.
Será que las cosas fáciles son las más difíciles de atrapar, o será que no las sujetamos con fuerza, o que no las deseamos lo suficiente, o que no las merecemos, o que ya las tuvimos y no nos dimos cuenta.
Será que las cosas fáciles son las más difíciles de atrapar, o será que no las sujetamos con fuerza, o que no las deseamos lo suficiente, o que no las merecemos, o que ya las tuvimos y no nos dimos cuenta.
Parecía tan bonito.
Y de repente cuando te sentías mecida por el suave baile de las olas, se despertó el huracán arrasando lo que quedaba de tus ilusiones.
No lo entiendes muy bien porque tus sueños son simples, hechos de cosas sencillas. Como una mirada feliz, una sonrisa cómplice, un apretón de manos, un abrazo, una llamada inesperada, que te regalen un libro, que un hermano recuerde la canción que tarareabas cuando sus sueños y los tuyos se estaban fraguando.
Que en el Nuevo Año no se queden palabras sin decir, abrazos sin dar, cosas sin hacer, metas sin conseguir.
No lo entiendes muy bien porque tus sueños son simples, hechos de cosas sencillas. Como una mirada feliz, una sonrisa cómplice, un apretón de manos, un abrazo, una llamada inesperada, que te regalen un libro, que un hermano recuerde la canción que tarareabas cuando sus sueños y los tuyos se estaban fraguando.
Que en el Nuevo Año no se queden palabras sin decir, abrazos sin dar, cosas sin hacer, metas sin conseguir.
Que el Nuevo Año le reste segundos a ese minuto y medio que nos queda para alcanzar nuestros sueños.
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Etiquetas: 2017, Año Nuevo, felicitación
martes, 20 de diciembre de 2016
No estaba usted en casa. Mentira gorda.
Hace poco he averiguado que entre los entresijos de las compras por Internet se dicen muchas mentiras. Me refiero a las empresas de transporte,comprometidas a entregar los paquetes a tiempo. Resulta que, cuando se ven desbordadas y no te pueden entregar la mercancía el día señalado, te envían un correo o similar (nunca dejan el papelito que demuestra que han estado allí) diciendo que no estabas en el domicilio y que conciertes nueva fecha de entrega llamando a un número de teléfono 902, o sea de pago.
Me ha pasado varias veces que en ese momento que dicen que no estabas resulta que si que estaba, por lo cual es fácil deducir que mienten. Lo he descubierto hace poco. Cuando vino el transportista por "segunda vez" me llamó al teléfono (cosa que no hizo la primera vez porque no vino claro) para cerciorarse de que estuviera en casa. Le pregunté que si había venido él la fecha en que supuestamente yo "no estaba en casa", me dijo que ese día no terminaron el reparto y a la hora que yo "no estaba en casa" el estaba en Chilches (una localidad cercana) disponiéndose a regresar al almacén. Le expliqué lo sucedido y me respondió que "suelen hacer eso en el almacén" cuando se ven desbordados, suelen decir que no estás en casa; pero que el parte que él había dejado en el almacén decía que "no entregado por sobrecarga de envíos".
Supongo que es una estrategia para justificar ante los distribuidores tal como Amazon, que no han entregado según lo pactado. A mi me ha pasado con SEUR. Por si acaso si vuelvo a comprar pediré que no sea esta empresa de transporte la que me traiga el pedido. Aunque supongo que a ellos les da lo mismo. Y por supuesto reclamaré a amazon porque para concertar una nueva fecha de entrega había que llamar a un 902, cosa que no tenía por qué haber hecho. En mi pueblo a la gente que hace esto les llamamos sinvergüenzas. Desde luego de profesionales poco, que mintiendo no se llega a ninguna parte y más cuando estás cara al público.
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Etiquetas: mentirosos, seur, transportes
jueves, 15 de diciembre de 2016
La leyenda de la diosa Culibilla (una de tantas versiones)
Anayet y Arafita, eran
unos dioses pirenaicos pobres, pero muy trabajadores y honrados,
odiados por los otros dioses, pero a ellos no les importaba porque
tenían algo que les hacía sumamente felices: su hija Culibilla.
Culibilla
era la criatura más encantadora de aquellas montañas, por su
belleza y por su bondad. Tenía una capacidad innata para disfrutar
de las cosas más pequeñas, sobre todo de sus amigas las hormigas
blancas, las quería tanto que por ello llamó Formigal a esas montañas.
Cada día, adulada
por sus pretendientes, poderosos y ricos, Culibilla los rechazaba
uno
tras otro, y soñaba con el ser, capaz de enamorarla, no con su
riqueza sino con la bondad de su alma.
Pero apareció
Balaitus, locamente enamorado de ella. Poderoso, rico, temido por
todos, nadie había osado nunca oponerse a sus deseos, porque si
alguien lo hacía, él era capaz de desencadenar la tormenta más
terrible, de lanzar los rayos más espeluznantes y destruir todo a su
paso. Culibilla no le quería, porque sabía que no podría ser feliz
con él, y lo rechazó. Balaitus, que no había sido rechazado nunca,
montó en cólera y juró que la raptaría para hacerla suya.
Así que se presentó
frente a Culibilla, ante la mirada horrorizada de las demás
montañas, que ni se atrevieron a defenderla, y ésta viéndose
perdida llamó a las hormigas blancas en su ayuda: “¡A mí, las
hormigas!”, éstas empezaron a llegar de todos los rincones hasta
que cubrieron a Culibilla por completo. Balaitus, que no daba crédito
a sus ojos, dejó su presa.
Culibilla, en
agradecimiento, se clavó un puñal en el corazón, para que todas
las hormigas pudieran entrar en él: desde entonces es el forau de
Peña Foratata.
Las gentes del lugar
dicen que los que suben hasta allí, pueden oír los latidos de
Culibilla. También dicen que no han vuelto a verse hormigas blancas,
porque están todas allí, con ella.
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Sofía Campo Diví
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