Hoy haría 75 años, pero se nos fue con 46, cuando menos lo esperábamos. Este es el recordatorio del cumpleaños de mi madre, el de todos los años. Han pasado casi 29 años de su marcha y es curioso cómo la seguimos sintiendo como si siguiera con nosotros, como si permaneciera allí, en un rincón, observando el devenir de sus seres más queridos. Todos hemos encontrado un hueco en la vida, nuestros hijos se han hecho mayores e incluso, aunque no la conocieron, la llaman Mai, como la llamábamos nosotros, con todo el cariño del mundo.Querida Mai, el paso del tiempo no ha sido obstáculo para que sigamos recordándote a diario, como si siguieras a nuestro lado, sigues estando con nosotros en cada celebración, en las horas buenas y también en las malas. Este año he plantado dos rosales en tu tumba, uno de rosas amarillas y otro de rosas rojas. A pesar de que solías decir que las rosas se marchitan, pero que una oración la recoge Dios, sé que te gustaban las rosas. Como aquel enorme ramo de rosas rojas que te regaló papá para vuestras bodas de plata. Te echaste a llorar de emoción, y la cosa no era para menos, acababas de salir del hospital, después de ganarle una dura batalla a la muerte.
El tiempo ha pasado deprisa y con él se han sucedido acontecimientos, tienes dieciocho nietos y una biznieta que pronto hará dos años. Y ha pasado demasiado deprisa o la vida se nos ha hecho muy corta, porque parece que fue ayer cuando te fuiste. Los hermanos hablamos a menudo de ti y te echamos en falta. El hueco que dejaste sigue allí, intacto, y , aunque algunas cosas ya no son iguales, tu sitio sigue estando en un lugar de honor en nuestros corazones.
Todavía recuerdo algo que soñó el Pai, cuando hacía apenas unas horas que te habías ido, se levantó por la mañana y me dijo que había soñado contigo y que le habías dicho "donde estoy ahora , estoy bien, pero preferiría seguir con vosotros, aunque siguiera enferma". Ésta eras tú, una persona abnegada que se daba constantemente a los demás, sin pensar jamás en ella.
Todavía recuerdo algo que soñó el Pai, cuando hacía apenas unas horas que te habías ido, se levantó por la mañana y me dijo que había soñado contigo y que le habías dicho "donde estoy ahora , estoy bien, pero preferiría seguir con vosotros, aunque siguiera enferma". Ésta eras tú, una persona abnegada que se daba constantemente a los demás, sin pensar jamás en ella.
Hoy hubiera sido tu 75 cumpleaños y no hubieran faltado rosas , un enorme ramo de rosas, y todos estaríamos a tu lado y de nuevo hubieras vuelto a llorar de emoción.
Felicidades Mamá.





