lunes, 20 de octubre de 2008

El Broche (relato-ficción)

Estaba anocheciendo cuando le pareció oír un sonido extraño al otro lado de la ventana. Se acercó a ella y limpió el vaho del cristal con la maga de la camisa. Estaba lloviendo. Pensó que aquel sonido sería debido a la lluvia, que golpeaba en la canalera. Se acostó, como de costumbre, y cuando apenas había apagado la luz de la mesita de noche, volvió a escuchar un sonido parecido a un extraño susurro.
Le entraron escalofríos y al mismo tiempo un sudor helado le invadió la frente. Se levantó de la cama y cuando encendió la luz, comprobó que la ventana estaba entreabierta. Lo miró todo a su alrededor, mientras intentaba abrigarse con una toquilla de lana, que le había tejido su madre hacía mucho tiempo. El aliento se le comenzaba a helar en los labios, cuando volvió a oír el mismo susurro, en forma de palabras entrecortadas y suaves.
Se acercó hacia la ventana de nuevo, intentando cerrarla inútilmente. La golpeó sin resultado y, finalmente, cuando había desistido de su intento, la ventana se cerró sola. El terror se le apoderó del cuerpo, los dientes le rechinaban y comenzó a llorar de angustia. No entendía qué estaba pasando. No sabía nada, solo que hubiera deseado que todo fuera una pesadilla. Pero el frío era real, el ruido era real. Se metió en la cama, tapándose por completo y quedó profundamente dormida, presa del cansancio.
A la mañana siguiente, se despertó como si no hubiera pasado nada. Es posible, pensó, que todo hubiera sido un mal sueño. Pero cuando se ladeó hacia la mesita de noche para comprobar la hora en su despertador, vio sobre ella un viejo broche que había pertenecido a su madre. El hecho no hubiera tenido la menor importancia si no fuera porque su madre llevaba enterrada más de diez años.

8 comentarios:

Martín dijo...

Extraña manía que tienen los fantasmas de andar dejando sus pertenencias esparcidas por todas partes y de andar abriendo y cerrando ventanas. Supongo que el mundo de ultratumba ha de ser de lo más aburrido.

Arturo dijo...

Hola, estaba navegando por google y me ha llevado hasta tu página. Acabo de leer tu relato. ¿Es tuyo?
Si no te importa que sea un poco crítico, me ha parecido un poco predecible y simplón. Es, cómo diría yo, del tipo: "vamos a contar historias de miedo en el campamento alrededor de la hoguera".

Veo que te interesa la literatura y que estás empezando a hacer tus pinitos con los relatos cortos.

Seguro que con paciencia y tesón el siguiente relato ya tendrá un poco mas de miga. Todo es cuestión de escribir mucho y de pensar ideas.

Interesante tu blog. Yo una vez estuve en Piedrafita de Tena. Un lugar precioso.

Saludos

Arturo Sanz desde la insuperable serranía de Ronda.

Sofi dijo...

Querido Arturo, ¿qué hay de malo en ser predecible y contar relatos alrededor de la hoguera?. En cuanto al despectivo "simplón" no entiendo qué quieres decir, pero con términos despectivos vas mal, o será porque seguramente eres mucho mejor que yo ¿no?, simplón, según el diccionario de la RAE es un aumentativo despectivo coloquial, significa, sencillo, ingenuo, mentecato. Si te refieres a lo de sencillo e ingenuo, ¿qué hay de malo? y si fuera por lo de mentecato, sería una extraña manera de criticar un texto utilizando un lenguaje tan ¿simple?. Lo de los pinitos te lo paso, pero que sepas que tengo relatos publicados por revistas prestigiosas, una incluso de una universidad.

Lamia dijo...

Me ha dado miedo... porque no me lo esperaba, Sofi. Me encantan tus relatos.
Un beso.

Arturo dijo...

Querida amiga. Veo que no soportas muy bien las críticas.
Yo no dudo que tengas textos publicados en diversos medios (por cierto, me gustaría enlaces para leerlos) pero este relato me ha parecido enormemente simple. Es decir, simplón.

Efectivamente, puedes sustituirlo tanto por sencillo como por ingenuo (mentecato ya no ya que no quiero insultar a un texto inerte y mucho menos a su creadora).
Al denominarlo así quiero hacer ver que es una historia ya muchas veces oida, repetida en su fondo, escuchada de diversas formas. Una vez es una peseta en la mesilla, otras veces es una llave que abre un arcón, otra vez es una foto...
Es un relato ya de sobras conocido, que has adaptado a tu manera pero sin aportarle absolutamente nada. Por eso no me ha gustado.
Para que te hagas una idea, cuantas veces de niños, cuando nos hacían escribir en la escuela alguna historia, quién no ha escrito gran cantidad de cosas fantasiosas, terroríficas e irreales, para terminar diciendo: "Y al final despertó. Todo había sido un sueño". Final predecible y simplón.

Por lo demás, yo no me siento mejor que nadie y ni mucho menos que tu ya que no te conozco.
Simplemente he entrado a saludarte a tu blog y a hacer una pequeña crítica de algo que he leído y no me ha gustado en absoluto. Espero y te recomiendo que no te tomes las críticas a tus obras como ataques hacia tu persona ya que si quieres entrar en este mundo donde las críticas llueven por doquier, muchos de los palos que recibas deberás asumirlos y aprender.

Saludos
A. Sanz

Txomin dijo...

Lamia... me quieres decir que no te esperabas algo asi!?!?!

Si hasta sale en una peli!!!
Yo estoy con arturo, este relato es muy simple y muy oido, por lo que no es original ni lo ha inventado ella.

Por otra parte, Sofi, impresionantes las croquetas!! Este sabado ire con unos amigos de propio desde Zgz a que las prueben.

Txomin.

Sofi dijo...

Aclaremos cosas, Txomin, el relato es mío, sobre una idea utilizada por otros. Cada cual puede hacer las versiones que le apetezcan sobre un tema en concreto. Y en cuanto a Arturo, no me malinterpretes, acepto gustosa tu crítica, pero supongo que no te molestará mi opinión. No he pretendido no ser hospitalaria con tu visita, y más cuando has alabado mi blog, pero te pediría que profundizaras en él, tienes relatos para rato si quieres hacerme críticas, que aceptaré encantada. Todos tenemos mucho que aprender y yo, como todos, pero no pretendo hacer de este lugar un sitio de perfección literaria, sino de manifestación de sentimientos. Da lo mismo que ya otros hayan utilizado un tema, que por alguna razón he querido tratar en mi blog. Mi meta no es ganar un premio literario sino trasmitir sentimientos y pensamientos, que aunque sean simplones, son mis pensamientos, y si el texto te parece inerte, ten paciencia y júzgalo cuando lo hayas terminado de leer. No me preocupa no aportar nada nuevo a la literatura, cuando hay tantos que lo hacen casi a diario, no es esa mi meta. Estaré encantada de tus visitas y tus comentarios. Soy un poco cabra y aries, pero siempre tomo nota de las críticas. NO le pongas a mis comentarios un tono que no es. Leelas con suavidad y ya verás como no parezco tan brusca. Un saludo

Miguel González Aranda dijo...

Buenas.

Me gusta bastante el gusto que tienes escribiendo.

Tengo un blog de relatos, si lo deseas nos enlazamos mutuamente:

http://miguelgonzalezaranda.blogspot.com

Cuidate