jueves, 25 de marzo de 2010

Seguimos pensando

Alguien dijo un día en un cursillo al que asistí, que la verdad no es lo que uno dice, sino lo que el interlocutor entiende. Pero ¿qué dice la ética al respecto? ya que podría darse el caso de que alguien diga justo todo lo contrario de lo que el otro ha entendido. En un juicio, por ejemplo, ¿quién tendría razón?o ¿a quién se la daría el juez?.
Podría surgir un enorme dilema o una gran discusión. Porque imaginaros que cien personas, que asisten a una conferencia entiendan cien cosas diferentes. ¿Qué pasaría entonces?. ¿Nadie tendría razón, ni estaría en posesión de la verdad?o quizá la razón o la verdad ¿la tendría el conferenciante?.
Y en el terreno de la publicidad ¿cómo trascendería esta máxima?......

4 comentarios:

angelpito injurioso dijo...

Mecachis,estaba escribiendo aqui y se ha ido la luz.Las confusiones son mas habituales en internet poque el medio escrito es menos expresivo que el verbal o el presencial.Si tienes al interlocutor al lado,tambien puedes ver su lenguaje gestual o el de la cara,pero en el escrito a veces no se entiende la ironia o si pones algo en broma te lo pueden tomar en serio.Me ha pasado en ocasiones que,estando a favor de algo,contesta alguien airado diciendo e insistiendo que estoy en contra y suelen ser respuestas poco meditadas y se pasan tres pueblos.A mi en una ocasion me llamaron funcionario,el que lo hizo seguira insistiendo en ello,hay que informarse,porras.Recuerdo un chiste en el que un tipo queria vender un caballo y les decia a los posibles compradores que llevaba a los crios al colegio,a su esposa de compras,a el al futbol...el comprador fue a quejarse dias despues y le dijo que el caballo se sentaba y ya no se movia,y le contesto que si seguia hablando asi,no lo iba a poder vender de nuevo,jejeje.

JORGE dijo...

La verdad no es lo que se dice,ni lo que se interpreta,solo es lo que se calla.

María dijo...

A menudo la verdad es lo que menos conviene, por eso hay tanta gente que miente, a pesar de sus propias verdades.

Lola dijo...

estoy de auerdo con maria, la verdad ofende.
saludos.